En 2014, mientras el conflicto en Siria alcanzaba niveles alarmantes de violencia, Emilio García presentó Brainade, una escultura que fusiona un cerebro con una granada de mano. La obra simboliza la tensión entre la fragilidad del pensamiento humano y su potencial para generar tanto creación como destrucción, reflejando el impacto de las ideas en tiempos de conflicto.
La pieza rápidamente se volvió viral, capturando la atención de coleccionistas y críticos de arte. Ha sido producida exclusivamente en resina, con múltiples versiones, entre ellas ediciones inspiradas en Chanel, R2-D2 y C-3PO, aunque ninguna de ellas oficial. La versión con el logotipo de Chanel se convirtió en la más codiciada, generando debates sobre la apropiación y la influencia de las marcas en el arte contemporáneo.
A lo largo de los años, Brainade ha sido exhibida en galerías y ferias de arte internacionales, consolidándose como una de las piezas más reconocibles de Emilio García y reafirmando su capacidad para capturar y comentar las tensiones sociopolíticas de su tiempo a través del arte.