En 2018, Emilio García presentó Forbidden Brain, una escultura que fusiona la forma de un cerebro humano con la de una manzana, evocando la simbología de la \"fruta prohibida\" asociada al conocimiento. A lo largo de la historia, el conocimiento ha sido un bien restringido, limitado solo a unos pocos. Forbidden Brain materializa esta idea encapsulando el cerebro en resina transparente, una barrera que impide el acceso directo y refuerza la reflexión sobre quién controla el saber y quién puede alcanzarlo.
La pieza debutó en Swab Barcelona Art Fair 2018 como una instalación titulada Knowledge Tree, en homenaje a Alexander Calder. La instalación consistió en un móvil escultórico compuesto por 18 Forbidden Brains, destacando la influencia de Calder en el uso de formas orgánicas y el equilibrio en el espacio.
Desde su presentación, Forbidden Brain se ha convertido en una de las esculturas más populares de Emilio García, solo superada por su icónico Jumping Brain. La obra ha sido producida en diversas ediciones y colores, incluyendo versiones en rojo, verde y ediciones limitadas en otros tonos, todas en resina transparente. Con el tiempo, ha evolucionado en nuevas versiones y formatos: en Kiaf Seoul 2021, se presentó en madera y en un tamaño más grande, mientras que en Art Central Hong Kong 2022, debutaron las ediciones en bronce de gran formato, ampliando su presencia en el mercado del arte contemporáneo.
A través de Forbidden Brain, Emilio García continúa su exploración de la neuroplasticidad y la cultura pop, invitando al espectador a cuestionar las fronteras entre el conocimiento y la tentación, y cómo estas influyen en nuestra percepción de la realidad.